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Cabras Montesas en la Sierra de Guadarrama (1990-2024)
Cabras Montesas en la Sierra de Guadarrama (1990-2024) La cabra montés desapareció de la Comunidad de Madrid a finales del siglo XIX, y fue finalmente reintroducida en la Pedriza en 1989, reintroducción que fue sugerida bastantes años antes por el propio Félix Rodríguez de la Fuente.

CABRAS MONTESAS SIERRA GUADARRAMA:
Un encuentro personal en 2006.
«Hace ya más de una década que se reintrodujeron con gran éxito las cabras montesas en La Pedriza, trayendo un pequeño contingente desde Gredos. Escaladores y montañeros disfrutamos de sus garbosas siluetas y del espectacular entrechocar de los cuernos entre el granito pedricero.
Tanto fue el éxito adaptativo que amenazaban desbordar la capacidad de acogida del Parque por lo que desde algunos años atrás se toman una serie de medidas para controlar esa expansión. Vale, todo eso ya lo sabía…pero lo no podía imaginar fue hasta qué punto «la vida se abre camino».
Rebaños numerosos, ya en 2006
Un día cualquiera del 2006, subiendo por las Cabezas de Hierro me encontré de manos a boca de nuevo con las montesas. Pero lo más sorprendente es que no fue una, ni dos, sino un enorme rebaño de más de TREINTA (!!) ejemplares que tomaban como suyas las alturas de este macizo.
Como contar la impresión al ver aparecer a sólo unos metros sobre un resalte, una multitud de ojos inquisitivos, guarecidos bajo fuertes cuernos. Y solo un momento despues, verlas salir disparadas…volando de peña en peña sin perder la formación. Uff! Fué un verdadero pase privado de baile que no creo que se me olvide fácilmente. Aunque la impresión me dejó clavado de principio, aun logré sacarles un par de recuerdos conforme se me alejaban.
Bienvenidas sean, pues. Pero sin excesos: Creo que nada es más que lógico que volver a ver las cumbres de toda la Sierra de Guadarrama recorridas por quienes fueron en su día grandes señoras de estas montañas.
Cabras montesas en 2006, por Mayayo
¿POR QUÉ ES MALO QUE HAYA TANTAS CABRAS?
Durante los años sucesivos se liberaron un total de 67 ejemplares que 30 años después han constituido un núcleo poblacional que ronda en 2020 se cifraba en unos 5.000.Ahora bien ¿Hasta cuantas cabras podrán soportar estas montañas sin que se hagan ddaño a sí mismas o al resto de la flora y la fauna locales?
Sobre todo podemos alegar tres razones:
1. Riesgos para la flora endémica: No hay alimento natural para todas las cabras y la elevada densidad puede hacer que aparezcan enfermedades zoonóticas perjudiciales tanto para las cabras como para el ser humano. Se ha demostrado que la cabra montés, tan hábil como su pariente doméstica para encontrar alimento, se está comiendo plantas de alto valor ecológico que se encuentran en Guadarrama. Este daño en la flora está incluso llegando al suelo, y cuando el suelo se pierde el hábitat y sus criaturas desaparecen.
2. Riesgos para las propias cabras: Por el momento, no me consta que se hayan registrado brotes de importancia de enfermedades como la sarna, que causa una muerte lenta y dolorosa a los animales silvestres y domésticos que la padecen; pero según los veterinarios, hay un alto riesgo de que se produzca, y se trata de uno de los peores finales que un animal puede tener. .
3. Riesgo para el ganado local: Mención aparte merecen otras enfermedades que las cabras podrían transmitir en estas elevadas densidades al ganado y al ser humano, una bomba de relojería en toda regla.
CABRAS MONTESAS GUADARRAMA, DESDE 2020 A PEOR.
Siguió pasando el tiempo….hasta 18 años más y la cosa ha ido muy a peor. El problema está en que se ha alcanzado una densidad media de hasta 47 cabras/km2 (100 hectáreas), un valor que, según la fundación Aremisan triplica la capacidad de carga que el territorio puede soportar.
Así lucían ayer mismo, 21DIC24 en los altos del Puerto de Navacerrada un numeroso rebaño. ¿Es esto lo mejor para todos?

Foto Mayayo










Hay que decir que el encuentro fue forzado por los otros 2 miembros de la family «Cinca y Cora» que espantaron al rebaño y estas salieron huyendo. En fin, son como 3 niños pequeños, y mientras los demas currando, que vida mas dura!!
Chsttt… que las cabras son prestadas. Nos las tenéis que devolver…
Es cierto que es un placer ver como los legítimos dueños del terreno, (si es que la tierra puede tener un dueño), se van haciendo de nuevo con él. Lástima que otras especies emblemáticas de la zona, como el oso, (nunca mejor dicho lo de «emblemática»), no tengan la oportunidad de volver por sus fueros. Dudo mucho que incluso el lobo tuviera cabida hoy en día en Guadarrama. Pero algo es algo, así que disfrutad de las cabras.
Un saludo.
¡jo, qué pasada! ¡que envidia más envidiosa me dais!
Desde luego que esas fotos ya impresionan, así que el encontronazo tuvo que ser, efectivamente, de los que no se olvidan.
Impresionante tuvo que ser. Me imagino a «las locas de la colina» (Cinca y Cora) corriendo tras ellas. Todo un espectáculo.
La verdad es que es una suerte poder disfrutar del paisaje, con esos elementos (incluidas las perrinas).
Buenas foticos.
que divertido encontrarse con las cabras «entrenando» por ahi..
Jejeje, A eso se le pueda llamar «hacer el cabra por el monte»…La naturaleza es sorprendente…yo todavía recuerdo el sobrecogimiento por un ciervo paso por delante de nosotros en el Pirineo… O cuando a una cabra le dio por seguirnos en Picos de Europa…lo que corrimos…y lo que nos reímos siempre que lo recordamos 😀
Pues nada, nada, a ver si gracias al baile de las cabras aprendéis alguna técnica para lesionaros menos, que según lo que acabo de leer vaya racha que lleváis…!! Muchos ánimos con la recuperación y la preparación!!!
Joooooder, menuda experiencia.
No me extraña que te asustaras, eran un «puñao».
Bonitas fotos, si señor.
Vai.
Hace poco, tuvimos la experiencia de pedirle a un niño (de pueblo) que pintase un pollo, y lo pinto….ASADO¡¡¡
La criatura no habia visto vivo ni un pollito.
Ojala, que algun día, sea de lo mas normal encontrarse con cabras montesas en el monte.
Eso si….Si llega a ser Ron en lugar de tus perrillas, aun estoy corriendo detras de el…
yo me las encontré (a esas no, a otras) en la cumbre del mulacén, hace varios años… yo llegaba escohonao y ellas allí tan campantes… me miraban raro, como diciendo: este tío está como una cabra!!
abrazos
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